Faldón clínica

Faldón clínica

lunes, 26 de noviembre de 2012

Beneficios del entrenamiento de alta intensidad de los músculos rotadores de tronco

EN EL DOLOR PÉLVICO DE ORIGEN SACROILIACO

El dolor pélvico se considera una entidad diferente del dolor lumbar, correspondiendo con  dolor  siempre por debajo de la línea de la cintura alrededor de la zona del sacro y glúteo y que puede, ocasionalmente, bajar hacia la pierna, pero nunca provoca dolor en la espalda.

Cinturón de fijación pélvica
Se cree que su origen es diferente del dolor lumbar. Mientras que éste tiene su principal causa en la degeneración de los discos intervertebrales, parece ser que el dolor pélvico se produce por un fallo en la función de la articulación sacroilíaca, concretamente en su estabilidad durante los movimientos del tronco.  Diferentes estudios (Vleeming y cols. 1995 y otros) muestran una incidencia de entorno al 10-20 % de los casos siendo más frecuente en mujeres durante y posteriormente al embarazo. Dichos estudios demuestran un alivio claro del dolor de las pacientes mediante el uso de un cinturón de fijación sacroiliaco. Tradicionalmente se postulaba como posible causa  la hormona relaxina que favorece la inestabilidad de la articulación sacroilíaca conforme avanza el embarazo, si bien algunas revisiones recientes parecen desmentirlo. Actualmente la hipótesis de desequilibrio muscular parece cobrar más peso.

Según los trabajos publicados en Estados Unidos por el doctor Vert Mooney, durante los movimientos del tronco, para que haya una correcta estabilidad sacroilíaca, los músculos glúteo del mismo lado y el dorsal ancho del lado contrario deben contraerse de forma coordinada. Sin embargo, sus investigaciones publicadas desde 1997 han demostrado mediante electromiografía que, en las pacientes con dolor en la cintura pélvica, el músculo glúteo se contraía antes y con excesiva intensidad, provocando los síntomas dolorosos. Tras seguir el protocolo de entrenamiento con la máquina Rotary Torso de la empresa norteamericana Medx se consiguió recuperar la correcta coordinación de ambos músculos, mostrando patrones electromiográficos similares a los individuos sanos y, más importante, se redujeron significativamente los síntomas dolorosos.

EN EL DOLOR LUMBAR

Otro grupo de investigación en Queensland (Australia) del doctor Richardson, ha demostrado mediante ecografia en tiempo real y ecodoppler que los músculos profundos transverso abdominal y multífido lumbar funcionan estabilizando las vértebras y discos lumbares, independientemente del resto de músculos abdominales. Tal hecho se ha denominado fenómeno de autofijación (Snijders y cols). También ha quedado demostrado que las personas con dolor crónico de espalda sufren un enlentecimiento en la contracción de dichos músculos estabilizadores profundos cuando mueven el tronco, lo que se denomina, síndrome de inestabilidad vertebral lumbar (Hodges y Richardson).

También en este caso el ejercicio con la máquina de rotación del tronco puede aumentar gradualmente la resistencia de la musculatura abdominal. Específicamente la del trasverso, gracias a la orientación apropiada de sus fibras. Por esa razón  el fortalecimiento de la rotación del torso permite tratar con efectividad la lumbalgia crónica y el dolor pélvico asociado a la disfunción sacroiliaca.


EN LA ESCOLIOSIS IDIOPÁTICA

Por último, las más recientes investigaciones publicadas por el doctor Mooney en adolescentes con escoliosis idiopáticas parecen indicar que el entrenamiento de los rotadores de torso pueden reducir la progresión de la deformación de la columna. En teoría, eso se consigue gracias que el fortalecimiento de los rotadores de tronco parece corregir el gran desequilibrio que presentan en la escoliosis dichos músculos, siendo mucho más débiles y fatigables hacia uno de los lados. Sin embargo las conclusiones de dichos estudios deberían ser validadas en el futuro ya que se realizaron en un escaso número de pacientes. Lamentablemente el fallecimiento del doctor Mooney ha detenido temporalmente dicha línea de investigación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario